Los candidatos expusieron sus propuestas en un encuentro abierto antes del inicio formal del proceso de selección, en un contexto marcado por la crisis financiera y los desafíos políticos que enfrenta el organismo.
Los seis candidatos a ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas participaron de un debate público en la sede de la organización, donde respondieron preguntas de diplomáticos, empleados y representantes de la sociedad civil. El encuentro se realizó a una semana del comienzo formal del proceso para elegir al sucesor de António Guterres.
Entre los postulantes figuran el argentino Rafael Grossi, la chilena Michelle Bachelet, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la costarricense Rebeca Grynspan, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el senegalés Macky Sall. Cada uno contó con dos minutos para explicar por qué considera que reúne las condiciones para liderar la ONU durante los próximos años.
La presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, sostuvo que el próximo secretario general deberá impulsar una modernización del organismo, fortalecer el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y ejercer un liderazgo capaz de responder a un escenario internacional cada vez más fragmentado.
La elección se desarrollará en medio de una crisis financiera y de confianza dentro de la organización. Además, la administración de Donald Trump reclama una reorientación de las prioridades hacia la paz y la seguridad, mientras otros Estados defienden el mismo nivel de importancia para los derechos humanos y el desarrollo.
El Consejo de Seguridad iniciará el 30 de julio las votaciones indicativas a puertas cerradas. El candidato que logre el respaldo necesario sin recibir el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes será propuesto a la Asamblea General para su designación formal y asumirá el cargo el 1 de enero de 2027.











